Lifestyle

ATLF Paris

October 2, 2016

img_1661Para la gente que le encanta hablar de lujo. Hablemos de lujo. El de verdad. 

Pero vamos de lleno a ello, por favor. Por algo han hecho clic en este post. Si ingresaste con el ceño fruncido y la actitud “qué horror que gasten tanto, qué gente para superficial“, quizás no sea la mejor idea que leas esto. Te lo digo por tu paz interior, por tu bien.

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Visité la tienda A Toutes Les Filles (ATLF) en Paris el día de ayer. Ubicada en pleno corazón del distrito 16 (algo así como el San Isidro de Paris), es una tienda de lujo dirigida por la francesa Sophie Lévy y el peruano Sergio Corvacho. Ambos están invitados a, básicamente, todos los desfiles de Paris Fashion Week. La razón? Son buyers. Eligen y compran las colecciones según el perfil de su clienta y el estilo de la tienda. Y cuál es la clienta de ATLF? Sergio la describe en 4 palabras: unaffordable, unaccesible, invisible, VIP. Traducción: mujeres ricas que compran lujo y que nunca verás caminar por las calles. Ni en París.

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La casaca de la primera foto de este post es de Givenchy. Precio de venta: 4500 euros. Al cambio, como 5400 dólares. Todo empieza desde 2000 euros, aproximadamente. Todo de temporada. Lo interesante de ver esta boutique con las colecciones de marcas mundialmente reconocidas es ver quiénes las compran. Quiénes son las que realmente mueven el mundo de la moda. Porque al final esto es un negocio. Si no vende, no funciona. Y para responder la pregunta formulada: europeas, asiáticas (japonesas, chinas y coreanas) y árabes (saudíes en su mayoría).

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Sophie arma looks nuevos para la tienda cada semana. Sergio arma los shootings y mueve el boca a boca y el marketing interno para capturar la atención de las clientas. Me explica que la idea de e-commerce, tan de moda mundialmente, está seriamente reñida con el mundo del lujo. Esta idea de comprar una pieza (de esos precios, además) y vivir la experiencia en vivo, tocar la prenda y probártela es un acto, además de exclusivo, muy personal y casi íntimo. Para este perfil de clientas, al menos en París, comprar online pierde toda esta idea de glamour. Pero para otros mercados, funciona perfectamente. He ahí la delgada línea roja.

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ATLF funciona como showroom y como studio. No es raro que ellos mismos elaboren un shooting creativo para las nuevas colecciones adquiridas y creen narrativas visuales para editoriales. Es el futuro, en verdad. Adaptarse o desaparecer. ATLF eligió lo primero.

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