Lifestyle

Lifweek16 Review

April 4, 2016

dlfcoverF: Valeria Valencia

No voy a hacer un review desfile por desfile.

Para eso salieron los suplementos de El Comercio. Pero sí que quiero enfocar unos cuantos temas que me parecieron interesantes en este Lifweek. Todos relacionados al cambio. Cambio de actitud y de mentalidad, algo que veía ocurrir progresivamente desde el 2013, pero que no había visto concretado hasta esta edición.

Fuerza y Color  Digo cambio de actitud porque las primeras pasarelas de Lifweek siempre solían presentar esta figura de “mujer romántica, frágil, que camina sobre nubes y se sonroja con una mirada”. Y lo saben. La moda tiene un chip de cambio y novedad de por sí. Siempre está mirando hacia el futuro. Y en mi opinión, el futuro viene con un perfil muy claro. Mujeres fuertes. Más adelante voy a hacer hincapié en varios diseñadores, pero si me preguntan por quién me sorprendió más, debo admitir que fueron Claudia Jiménez y Sitka Semsch. Ahora si, rompieron el molde. Claudia se sacudió las flores y enfundó su pasarela de negro, flecos y vestidos de cuero, encajes atrevidos y cascos de motociclistas. Eso es lo que llamo una evolución, y es lo mismo que sucedió con Sitka. Cuando la entrevisté en el 2013 para Asia Sur (también pre Lifweek), le pregunté por qué sus pasarelas siempre eran en tonos neutros, tierra, beige. Entendía su inspiración en los paisajes de la costa y los desiertos, pero me extrañaba la falta de color. Me confesó, honesta, que se ponía nerviosa cuando veía tonos fuertes en los looks antes de salir al show. Pero esta vez, liberó el color. Azul eléctrico, guindas intensos y verdes inundaron su pasarela. Ambas dieron el salto.

Claudia Jiménezclaudia jimenezSitka Semschsitka1

Transgresión En el bloque de jóvenes talentos no puedo pasar por alto a Diego López de la Fuente. Con una de las propuestas más sólidas que haya visto en Lima, desde colaborar con los djs de Neon Dominik para la creación de la música hasta indagar en la escena under de Lima de los 80s, porque el punk nació en Perú, y eso todos lo sabemos. Diego elevó la valla para el bloque de New Kid on the Block. Las piezas con mezclas de alpaca y tejido industrial son contestatarias de por sí, y los mensajes en las chompas con tejido de punto nace del espíritu las bandas ochenteras de punk de Lince que gritaban desde el estrado “canten en castellano carajo!“. De la Fuente agregó letras de Leuzemia pintadas en los rostros de los modelos al styling y el resultado fue adrenalina pura. Sólo le faltó el pogo. Yo me metía. La colección completa aquí. 

dlf

Neutralidad No es por reventar autobombo al blog, pero la estética andrógina está comenzando a calar con fuerza en las propuestas de las pasarelas en Lima. Ni hablar que ibas a ver esto en el primer Lifweek. Menos en el 2010, año que comencé el blog. Pero en esta edición estuvo muy presente con las pasarelas de Jose Francisco Ramos y Omar Valladolid. El primero nos escueleó a todos con una estética minimalista y unos cortes de prendas que más parecían hechos con láser que con tijeras por la precisión. Esto es algo que hasta hace poco veía que la gente no apreciaba mucho (ay pero si son pantalones y polos planos nomás), pero que ya va ganando el reconocimiento que se merece. La fluidez de las prendas, los vuelos en esos sacos fucsias, la monocromía y esa fijación por los detalles (más en este link). Todo bien con él y con Omar Valladolid. Recuerdo haber modelado para él algunas prendas hace años, en el pequeño espacio que tenía en San Borja. Las fotos eran en un fondo simple, todo sencillo. Lo impresionante era cómo sus prendas hacían que la imagen se viese imponente. Al verlo años después en  las pasarelas de Lifweek, ganando el premio Barrington a mejor colección de sastrería y fiel al estilo con el que lo conocí, siento que el cosmos ha hecho justicia. Con un styling a lo Maria Antonieta (en palabras de Martin Catalogne, el maquillador de la pasarela), el género pasaba a segundo plano en su colección. Y es que lo suyo nunca fueron las etiquetas. La colección completa aquí. 

Jose Francisco RamosjfrOmar Valladolidjose francisco ramos

Showtime Edward Venero y Amaro Casanova sí que saben montar un show. Pero es mucho más que eso: saben crear un concepto, materializarlo, establecer bien sus puntos de apoyo y armar una propuesta 360. Porque no es sólo ropa. Comienza desde lo académico (para los que se sentaron en primera fila y no leyeron el folleto de la colección, LEANLO) hasta lo lúdico. Oigan, yo bailé sentadita con su video. Feliz. Desde la India globalizada actual hasta la histórica cultura mochica del Perú. Dos espacios y tiempos diferentes conversando en una misma presentación. Repito, capos.

vnro

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