Lifestyle

Sobre PNTM y el modelaje

9th September, 2013


Conocí el mundo del modelaje allá en el 2007. En ese tiempo, la sede del concurso de la agencia Ford NY estaba en San Isidro y como yo estudiaba al otro extremo de la ciudad, cerca a las faldas de La Molina, solía tomar taxis para llegar hasta las clases de pasarela organizadas por Kitty Garcés, hoy jurado de PNTM. Recuerdo que una vez, una noticia sobre moda había salpicado en medios y sonaba por la radio. No me acuerdo exactamente cuál, pero sí que recuerdo que el taxista comentó: “Esas modelos pues, Viviana Rivasplata, Melissa Loza, bien ricas ‘tan”. 

Esta idea de modelo no está sólo en la mente de los taxistas. He conocido muchas personas, desde amigos, familia y gente de a pie, que la primera imagen que se les viene a la mente con la palabra “modelo” es alguna chica pulposa de las que adornan las carátulas de los kioskos a diario. Los más osados mencionan a Malú Costa (?), e incluso la chica irlandesa que capturaron hace una semana en el Jorge Chávez por transportar 11 kilos de cocaína fue etiquetada de “modelo”, aunque fuese sólo una chica linda y muy equivocada que trabajaba en un nightclub en Ibiza. Nos vemos constantemente bombardeados de titulares que tildan de “modelo” a personajes poco ejemplares del verdadero oficio.
Mi punto es, la idea de modelo en nuestro país es tan vaga como la niebla que flota en la costa verde en un día de invierno. De una modelo de pasarela y altura costura, la cosa se pone aún más peliaguda. Todos reclaman estándares internacionales para el Perú. Productos top y de exportación. Para ingresar al circuito internacional como modelo, hay estándares que las chicas deben cumplir. Sean de Brasil, Lituania, Francia o la India. Elevada estatura, contextura delgada, buenos ángulos y mucha actitud son los requisitos básicos para ingresar a la industria.
Creo que aquí mucha gente se ha quedado la figura de modelo de los ochentas. Todo bien con ellas, es más, muchas han hecho su comeback en la escena internacional como Kristen McMenamy y Karen Elson. Además, tenemos el delicado hecho de que en nuestro país el estereotipo de “belleza” se asocia directamente a rasgos caucásicos, ojos y cabello claro. No hablo sin fundamento, pues un par de lecturas de Jorge Bruce y el clásico cuento “Alienación”de Julio Ramón Ribeyro nos revelan un panorama bastante conflictivo con nosotros mismos.
Es por esto que creo un programa como Peru’s Next Top Model es tan arriesgado, y al mismo tiempo, tan fresco y acertado. En Facebook vi ene cantidad de comentarios ninguneando a las chicas, desde que en el extranjero iban a pensar que las peruanas eran feas hasta que eran todas raquíticas y anoréxicas. (?). Me extraña también que mucha gente se declare fan de la versión americana, donde las participantes deben cumplir los requisitos de ser altas y delgadas, y argumenten que la versión peruana fomenta la anorexia. (???) Conozco personalmente a varias participantes del programa, y puedo dar fe que no tienen ninguna problema alimenticio. Señalar con el dedo a las escogidas es fácil. Participar, no tanto.
Una modelo top no es la mujer más bonita. Bonitas hay muchas, y no todas pueden ser modelos. Una modelo es aquella que tiene la mejor actitud, mejor predisposición, mayor disciplina y, al final del día, la que pone el mayor esfuerzo en su trabajo. El sábado vi mucho potencial en el primer episodio de PNTM, y aunque deben mejorar en varios puntos, sobre todo la edición del programa, me pareció que es una iniciativa excelente para comenzar un proceso de reconocimiento de la carrera del modelaje. Haters will hate, pero eso ocurre siempre con las cosas nuevas. Lo importante es lo que vendrá.

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